1. ¿Cuál es el título de tu investigación? 

Las pedagogías invisibles en un proyecto

2. ¿Qué problema o pregunta quieres investigar?

¿Qué discurso hemos ido articulando a lo largo del proyecto?

¿Por qué los alumnos recurren más a su lengua materna para realizar la mayoría de actividades y tareas, pero sorprenden cuando relizan algunos tareas finales en la lengua de aprendizaje?

¿Por qué un proyecto tiene que estar supeditado a un currículum?¿Es posible que se vincule a uno de oculto? ¿Es posible que un proyecto fluya con unos objetivos y unos contenidos que no estén en el currículum?

¿Es posible evaluar el proceso y no centrarnos en productos finales? ¿ Las rúbricas, en el fondo, es una herramienta conductista ya que no contempla la incerteza, en el caso que un alumno presente un producto final que diste del prototipo imaginado por el docente?

3.¿Qué sabemos ya sobre este tema?

Tengo que confesar que creía que este concepto lo había desarrollado María Acaso dirigiendo un doctorado, pero me ha sorprendido el alto número de resultados (9.450). En su líbro, Las pedagogías invisibles,  hace referencia al  libro del profesor gallego Jurjo Torres, El currículum oculto. En un capítulo en el cual repasan la tradición semiótica citan al sociólogo  francés Pierre Bourdieu, pero omiten a otro sociólogo importante de la educación, Basil Bernstein.

Por otro lado, tal vez el capítulo de Carlos González en Maestros del corazón pueda aclarar algunas de las preguntas anteriores: “El maestro que sienta iniciar con sus alumnos un camino hacia una educación basada en la esencia del ser humano, más allá de la cultura que habite, ha de ser consciente de que si no cambia el marco desde el cual imparte su asigntura estará alimentando una mirada en sus alumnos basada en la desconexión del ser. ” (pág. 169)

Así pues, apunto la posible biografía que puedo consultar:

  • ACASO, María (2012): Pedagogías invisibles. Madrid, Los libros de la Catarata
  • BERSTEIN, Basil (1998): Pedagogía, control simbólico e identidad. Madrid, Morata
  • BERSTEIN, Basil (1994): La estructura del discurso pedagógico. Madrid, Morata
  • COBO, Cristobal- MORAVEC, John W (2011): Aprendizaje invisible. Barcelona, Edicions UB
  • GARCÍA VERA, Nylsia Offir (2007): La pedagogía de proyectos en la escuela. “Enunciación”
  • LÓPEZ GONZÁLEZ, Luis y alt. (2013): Maestros del corazón. Hacia una pedagogía de la interioridad. Madrid, Wolters Kluwer
  • PISCITELLI, Alejandro – ADAIME, I. (2010): El proyecto Facebook y la posuniversidad. Barcelona, Planeta
  • TORRES, Jurjo (1991): El currículum oculto. Madrid, Morata

4. ¿Cuál puede ser la solución al problema o la respuesta a la pregunta? 

Tal vez aplicar la metodología que expone Clara Megías en el volumen de María Acaso (2012) de detectar, analizar y transformar.

5. ¿Cómo podemos recoger los datos?

Continuar con el diario de aula relatando cada sesión. También sería interesante crear una memoria visual del curso, es decir, captar imágenes de cada sesión para su posterior análisis.

6. ¿A quién o con quién investigaremos? 

Podría investigar conjuntamente con una compañera que siga un método más tradicional para comparar discursos y efectos en los alumnos.

7. ¿Cómo difundiremos nuestra investigación?

A través de las redes sociales y de este blog.

Describo mi red de aprendizaje.

Formamos el primer estado mi  grupo de alumnos y yo.  Aunque ya estamos en la recta final del curso, y del proyecto, hemos probado de crear una comunidad en Google+. De momento, ha servido para publicar una actividad y un artefacto, la línea del tiempo.

He incluido en el segundo plano  mis socios, Déborah Martín R., Joaquín J. Martínez, Ramón Paraíso y Toni Solano para que continúen asesorándome en el desarrollo del prototipo. Reconcozco que por falta de tiempo no he podido negociar las últimas tareas. La próxima semana Jose Angel Ruiz Pérez  presentará las actividades que ha ideado para proponer a los alumnos una ruta por lugares emblemáticos de Castelldefels que nos pueden servir de testimonio de este viaje histórico.

Finalmente, pienso que es un proyecto aplicable en otros ámbitos educativos. Tal vez podría interesar a compañeros de otros centros que forman el Consorci per a la Normalització Lingüística, escuelas de adultos o aulas de acogida. Es un proyecto que puede integrar las áreas de Lengua y Ciencias Sociales. Se podría modificar el producto final si participaran más centros formativos. Los alumnos podrían preparar una visita histórica por el municipio en vídeo para difundirla entre todos los participantes del proyecto.

 

La barraca de vinya, tan frecuente por esta zona de la Laietània, es idónea como metáfora visual de mi red de aprendizaje. Dudaba si los participantes constituíamos la base. Como se puede observar, es una construcción circular formada a partir del asentamiento de piedras, las diferentes aportaciones de cada uno de los agentes de esta comunidad. Dudaba si colocar los participantes en la base, pero creo que los colaboradores son un auténtico amparo. Ya puestos a rizar el rizo, titulo esta entrada con otro verso de la canción de Raimon, inspiradora del proyecto.

La meva xarxa d'aprenentatge

 

 

 

 

Tras visionar el vídeo de presentación de la unidad 7, empecé apuntando nombres que me venían a la cabeza. Temí sobrecargar la red con postales y superar a Pedro Almodóvar recitando todas las fuerzas celestiales. Cuando quieres homenajear a tantas personas significativas, también te olvidas de otras. Así pues, para no cometer ninguna injusticia, decidí abusar de la nostalgia e indagar en mis orígenes. Es una de la finalidad de mi prototipo. Fijé mi recuerdo en dos personas de las cuales aprendí bastante, mis dos abuelas. Tan diferentes y antagónicas.

Mi abuelastra paterna, Neus Ribas Iglesias, fue maestra como su hermana, mi abuela. Admiraba a Maria Montesori. Durante años y años se encargó de Maternales ( de 3 a 4 años). Supongo que la responsabilizaron de este curso para conciliar su ideario con el de la escuela. Era la rara. Siempre estaba de buen humor, canturreando. No se avergonzaba de abrazarnos, acariciarnos o de darnos un beso en la mejilla cuando le mostrabas un dibujo. Le encantaba vernos agruparnos libremente por el aula, que lo había organizado por mesas. Le disgustaba cuando le obligaron a enseñarnos a leer. Se ponía nerviosa cuando comprobaba que nos trabábamos al reconocer las sílabas. Para ella era una locura. Tal vez fue una batalla perdida en el claustro que lideró su enemiga, la maestra de Parvulario. Creía que su obligación era cuidar para que el niño fuera feliz en la escuela.

Pietat Recasens Fugueres, mi abuela materna, tuvo que espabilarse desde bien pequeña. Si sabía algo de instrucción, fue porque sirvió en un colegio de monjas. Alguna le intentó enseñar algo de letra en algún descanso. No les perdonó ser la víctima de una broma humillante un frío y nevado domingo de inviernno. Se distrajeron mandándole a inútiles encargos, llevando a la espalda un saco con una pesada pieza. No les importó que fuera una cría muerta de frío. Ya hacían bastante permitiendole trabajar para ellas. Así que nos inculcó siempre que no perdiéramos la dignidad.

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De todas formas quiero extender este agradecimiento a:

Teresa Jardí Pi, Olga Esteve, Roger Schank, Alejandro Piscitelli, María Acaso, Fernando Trujillo y José María Toro por obligarme a cuestionar mi labor y plantearme retos y desafíos.

Carme Bové, Oriol Rocosa, Lourdes Subirà, Griselda Encinas, Isaac Martínez por no frenarme y Núria Vidal por obligarme a replantear las ideas.

Guida Al·lès, José Luis Castillo, David Álvarez, Josep Miquel Arroyo, Elisabet Ardenyà, Lola Urbano y Trinidad Martínez, pescados por la Red.

A mi mentora, Déborah Martín Rodríguez y a mis socios Joaquín J. Martínez, Ramón Paraíso, Toni Solano y Jose Ángel Ruiz Pérez.

A los grupos de #rEDUvolution y Gente disruptiva.

Finalmente, a compañeras y compañeros del curso y a Fernando Trujillo -repetimos!-, Diego Ojeda y Belén Rojas por alentar en todo momento. Ah, y a todo mi alumnado.